Un movimiento de ciudadanas y ciudadanos activos de El Salvador.

Un movimiento pacifista, diverso, participativo, inclusivo; que siente, que dialoga y que propone. Un movimiento que construye.

Nos convoca el amor por nuestro territorio y por nuestra gente.

Nos convoca la esperanza.

Nos convoca la dignidad.

Nos convoca el instinto de vida.

En la fuerza que radica en la unidad.

Creemos en una sociedad organizada capaz de transformar el rumbo del país por el que a diario luchamos desde nuestras familias, desde nuestros trabajos y desde nuestras acciones cotidianas.

Creemos en la urgencia, que en nuestros tiempos atravesamos, por más bondad , más solidaridad y más generosidad  para combatir las brechas de desigualdad, la injusticia y la exclusión, que son generadoras de violencia.

El potencial de todos los sectores para la construcción de una sociedad pacífica, libre, justa y equitativa; sobre todo, el potencial de las juventudes, que en su resistencia y luchas histórica han transformado el mundo, aportando a nuestras conquistas humanas en materia social, política y laboral.

A la unificación de todas y todos los miembros de la sociedad salvadoreña que sienten la necesidad de encontrarse para ser más fuertes desde la colectividad, para reflexionar, dialogar, proponer y demandar acciones que nos encaminen a la construcción de una sociedad libre de violencia, respetuosa de la vida  y con oportunidades de superación para todas y todos, sin importar nuestra condición económica, etnia o género.

Invitamos a la movilización social a través de acciones concretas y así superar la indiferencia respecto a los asuntos sociales y políticos nacionales; desde el respeto, el compromiso y la entrega, por el despertar colectivo de nuestra nación

hacia el futuro justo, digno y armonioso que anhelamos.